Logo
Join Now!
Mi alumna
Un día me invitaron mis alumnos a una de las fiestas que hacán los fines de semana, y fui para ver de qué se trataba. Al llegar me encontré que Alejandra en la fiesta. Llevaba una blusa blanca y escotada que dejaba ver sus enormes pechos y un pantalón apretado y a la cadera. La fiesta estuvo muy bien, después de la media noche decidí que ya era hora de marcharme, pero las amigas de Alejandra me pidieron que me quedara un poco más, porque Alejandra quería hablar conmigo. Ellas me dijeron que fuera a uno de los cuartos para hablar con ella, porque se sentía muy mal. Fui, y me la encontré en la cama. Me sonrió y me dijo que se sentía muy mal y quería hablar conmigo. Le pregunté qué sucedía y me dijo que había tenido un problema en su casa. Yo le dije que no se preocupara, y la abracé. Ella me abrazó también, y sin decir nada empezó a besarme en el cuello. Yo no sabía que hacer al principio, pero no lo pensé mucho tiempo antes de pasar mis manos por sus tetas. Eran enormes, pero bien formadas y duras, por la juventud de su edad. Esta niña me dijo que tenía novio y no sabía por qué hacía esto, pero que lo deseaba demasiado. Asi que tomé su mano y la puse sobre mi pene, que para ese momento ya estaba duro. Le dije que si deseaba tocarme desde hace mucho y me confesó que se había estado masturbando por varios meses pensando en cómo me la cogía. Sin decir más, me abrí el pantalón y saqué mi pene, se lo enseñe y le dije que le iba a dar una clase de sexo. Y me respondió que iba a ser una buena alumna. Ese día le enseñé a mamarme la verga y mis huevos. La puse de rodillas frente a mi y después de que me la había mamado, me la empecé a coger por la boca. Le metía casi todo mi pene, y podía ver que a ratos le costaba respirar, porque la tenía toda adentro. Se la metí tan duro en su boquita de niña, hasta que me regué dentro de su boca y la obligué a tragarse mi leche, porque no saqué mi verga sino hasta terminar dentro de su boquita. Ella no dijo nada y solo se sonrió. La puse de cuatro patas, le bajé el pantalón y le corrí hacia el lado el hilo dental que andaba puesto. Entonces le empecé a pasar mi lengua desde su vagina hasta el culo, y me quedaba ahí por unos segundos. Ella estaba super mojada, y me pedía que se la metiera. Ella era virgen hasta ese día. Se le metí de un solo golpe, fuerte y duro. Ella sintió mucho dolor, pero lentamente empezó a gozar mi verga. Me la cogí como una hora seguida hasta que me regué encima de su lindo culito. Ella estaba un poco avergonzada, pero yo le dije que no se preocupara. Y desde ese día lo he estado haciendo con esta niña desde hace un mes. No sé lo que asará después pero por el momento lo estoy disfrutando...

CLICK HERE TO SEE MORE...
Join Now!