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La Ciudad de los Encantos
Estaba dispuesto a sacar allí mismo mi "badajo" pero entre que ya empezaba a aflojar la presión de los viajeros y que tenía que hacer extraños movimientos para sacar el "cipote" del calzoncillo y del pantalón, opté por no realizar raras maniobras que podían mosquear a la vieja que iba a nuestro lado y que comenzaba a sospechar que allí más vaivenes de los que ya de por sí daba el autobús. Proseguí masturbando a mi cachonda viajera ya no con el pulgar sino metiéndole dos dedos hasta donde puede, y noté como se iba corriendo poco a poco. Antes de concluir la faena y que me abandonara le introduje en el bolso mi dirección y teléfono, sin que por otra parte nos dirigiéramos la palabra. Aquella tarde noche la pasé de un lado para otro por la casa, sin poder fijar la vista en mi preciado telescopio y esperando la llamada de mi desconocida viajera; lo cierto es que estaba muy excitado con aquello; cuando fui a la cocina a por un refresco acerté a escuchar unos gemidos de mi tía, la cual me tenía o la tenía también abandonada con tanto trajín autobusero. Me acerque hasta su habitación y atisbé por la rendija de su puerta como tenía en la cama y debajo de ella y patas arriba a Tobías que se dejaba plácidamente montar, aproveché pues para colarme en la habitación y coger a mi tía por detrás y ensartarle mi "herramienta en aquél precios culo, antes de que Tobías empezase a mover su badajo y le introdujera toda la cebolleta a Arene en su vaginal cavidad. Arene cuando me sintió se agachó un poco más sobre su ardoroso amante y me ofreció un cárdeno agujero que pronto lubrique con saliva para poder introducirle mi buena "pija ". Los empellones que comenzó a dar Tobías a pesar de estar debajo eran tremendos y me ayudaron a introducirme más en tan apretado recinto; fue crecer la canina herramienta de Tobías en toda su dimensión y sentir a mi tía suspirar y mi polla ser estrujada y doblada por aquél extraño mandoble canino que me ayudaba a llegar al paroxismo de una forma increíble. Sentía pues mi polla estrujada por aquella brutal herramienta que a través de la fina membrana podía sentir en toda su granulidad y fiereza y que empujaba con fuerza mi polla hacia arriba a la vez que el crecimiento de la cebolleta canina dentro de mi tía me impedía sacar mi herramienta hacia atrás y me apretaba la vena a modo de firme anillo, lo que hacía que mi polla también creciera desmesuradamente y entráramos los tres en un paroxismo orgiástico, que nos hizo inclinarnos hacia un lado a los tres y quedar así engarzados y sentir como todo poco a poco volvía a su tamaño. La placidez ya fue el sumun cuando Tobías aún con ciertos bríos nos limpió a mi tía y a mí los "caldos" a base lenguatazos. Imagianaos cuando follais con alguien y vuestro instrumento pringoso va recobrando esa flacidez morcillona y de repente una briosa y larga lengua se empeña en limpiarte milímetro a milímetro sin exigirte nada a cambio es una auténtica delicia. Le conté a Arene toda mi aventura con la fortuita viajera, y prometió averiguar quien era aquella dama que se prestaba a aquellos morbosos escarceos, pues podía ser una potencial compañera de los juegos eróticos. LA COMPLICIDAD DE MI TIA (II) A los pocos días del último encuentro, tomamos el autobús mi tía y yo; cuando entrábamos vi al fondo a la pérfida viajera y le hice una seña a mi tía, al cual me sugirió acercarnos hasta ella y ver que pasaba. Esta se asombró un tanto al verme y más en compañía de otra mujer y se dio media vuelta ignorándome y pasando a mirar lo que pasaba en la calle tras los cristales. Me acerqué a ella, parecía enfadada, pues rechazaba mis avances, viendo mis dificultades mi tía intervino tapando con su cuerpo el de la viajera, movimiento que imité y que nos permitía estar a cubierto de miradas. La viajera se giró hacia la derecha y me miró como si acabara de llegar, cuando en realidad ya le estaba frotando mi verga entre sus piernas, pues ya me había preparado no llevando calzoncillos y con aquellos amplios pantalones podía permitirme licencias de aquél tipo, aunque sus medias rebajaran el grado de percepción. Arene metió su mano bajo la faldita de la viajera y luchaba por colarse entre las costuras de sus ajustadas bragas y le susurraba algo al oído a mi "querida viajera" a la vez que sacaba su mano y llevándosela hasta la nariz y boca aspiraba fuertemente su olor y sabor; esto turbó a nuestra víctima que se puso un tanto colorada, y tan impresionada quedó por lo imprevisto de aquél abordaje que se dejaba hacer mientras mi tía comenzaba una conversación con ella. Hola - decía Arene- creo que somos vecinas de edificio y me han dicho que tienes gustos muy especiales y sugerentes y la verdad es que como masajista me gustaría invitarte a una de nuestras sesiones, supongo que ya conocerás a mi sobrino Marco y algunas de sus cualidades... Mi tía le extendió una de sus tarjetas profesionales, bajo la cual camuflaba sus múltiples visitas y trajines, a lo cual la mejor ya un poco más distendida recogió fijando la vista en la hermosa Arene , que a pesar de sus casi 50 años, mostraba una tez y un cuerpo aún admirables, " Gracias Arene, estaré encantada de visitarla a usted y a su sobrino en cuanto tenga una oportunidad... yo vivo creo que cerca de usted en el edificio Maspalomas en el 14, 6 , siento no poder darle una tarjeta y atenderla allí pues mi marido no es muy partícipe de esas cosas..., Me llamo Maite y mí número es el 5175530..." Creo que como muestra de que estaba dispuesta a realizar esa visita, abrió un poco sus piernas y me permitió por unos minutos llegar hasta sus húmedos labios. Aquella noche, una vez medio localizado el piso y la vivienda, que daba a las habitaciones de mí tía a donde trasladé mi visor, sugerí a mi tía que llamase a Maite, Sonó el teléfono a la vez que se encendían unas luces y me daban la oportunidad de localizar mi objetivo. "Hola Maite, soy tú nueva amiga en estos momentos te estamos viendo a través de visor de Marco y la verdad es que nos ofreces un estupendo panorama de tu casa y de su dueña, con esa medio transparencia que llevas, estás hermosa y espero en breve poder masajear tu cuerpo, me dice Marco que te tongas me medio lado para poder ver mejor ese cuerpo que tanto le excita.." Mientras mí tía hablaba con Maite yo contemplaba como evolucionaba ésta a medida que le hablaba Arene, la cual no perdía comba, y me sacaba del pijama mi morcillona polla y se dedicaba a darle una suaves lamidas a la vez que le relataba a Maite el suculento festín que se estaba dando. " Querida amiga no sabes que instrumento más interesante tengo entre las manos, largo, suave y medio flácida, que como una anguila se cuela donde tú quieras y te llega hasta ese punto que tanto nos gusta, sin hacernos daño La erección iba en aumento y de vez en cuando Arene se introducía el miembro hasta donde su boca lo permitía le daba sonoros besos y lenguatadas para excitar a su oyente telefónico, Arene se echó de espaldas llamó a Tobías que acudió raudo a absorber los humores de su dueña, tomó ni "nabo" a modo de biberón y le contaba a su reciente amiga sus experiencias, mientas yo no quitaba ojo del visor pues Maite se había alejado un poco de la ventana había entreabierto la cortina y me permitía contemplarla en todas sus evoluciones. "Mi querida Maite si supieras que placer me dan dos de mis mejores amigos, el uno en el pilón metiendo hasta el mismo alma su lengua absorbiendo mis jugos y poniendo mi culito y mi clítoris a punto, el otro me presta su morcillita para que absorba su gusto y sabor, mientras te contempla.... Veo que no estás sola, por la voces ..? Se veía a Maite tapar el auricular y recomponer sus trazas y hablar con alguien que apreció en el quicio de la puerta; un hombre pequeño, gruñón que lucía una despéndolada melena a la vez que presentaba una gran calva central y que según mi tía debía ser su marido y reprendía a Maite, por estar tanto tiempo colgada del teléfono y a medio vestir y que además tenía hambre y quería cenar.... todo por ese orden querido sobrino. Siento querida amiga que no puedas seguir al teléfono porque te hubiera podido contar la suculenta orgía que me voy a dar dentro de unos minutos. Hasta mañana. Dime a que hora te puedo llamar que estés sola. De acuerdo hasta mañana a las 10 . Besitos ...y cuida esa húmeda concha para nosotros..., aunque si dejas la cortina medio echada podré contemplar tus andanzas esta noche y otras... Mi tía me había puesto en acción y aunque me era difícil poner erecta por completo mi tostada polla, no dude en poner a mi tía a cuatro patas y encalomarsela en su concha que se abrió apara mi empecé a darle empellones, haciendo que mis cojones le dieran suaves golpes en su clítoris, Tobías se empeñaba en participar para lo cual aprovechaba cualquier rincón para lamer o bien la base de mi polla untada de los jugos de su ama, o bien lamer directamente sus labios inundados por mi "badajo", lo cual me excitaba tanto a mí como a mi tía que se abría con ambas manos las nalgas para que le entrará más la lengua del perro o mi polla, a saber.... Tobías seguía porfiando en participar del festín y su " fina punta " iba asomando por la voluminosa vaina que le colgaba; A medida que yo iba ya poniendo a tono a mi tía noté como Tobías había encontrado un nuevo agujero donde aplacar sus ardores y era el de mi culo, que a buen seguro que entre los olores y los sudores propios y lo que allí iba rezumando le ofrecía un buen manjar para lamer, en ello se puso sin que yo opusiera resistencia pues colaboraba a que mi orgasmo fuera increscendo. Me hacían gracia sus intentos de montarme al igual que sí yo fuera su congénere; se corría mi tía de forma abrumadora y me pedía que ahora se la introdujera antes de correrme por su dilatado agujero negro, cosa a la cual me presté raudo; fue introducírsela y echarme un poco sobre su espalda para sobarle las pendulantes tetas y titilarle su eréctil pirulillo, cuando sentí que Tobías se subía encima de mí y me apretaba firmemente con sus patas delanteras por la cintura y acertaba a introducir en mi ano los primeros centímetros de aquella esbelta polla que algunas veces le había ayudado a introducir o sacar de algunas de mis parientes. ! Arene que este cabrón acaba de clavarme su instrumento¡ - No te preocupes cariño déjale hacer y pon una mano atrás y mete su "badajo" entre los dedos para que no te pueda introducir el gran nudo que tiene, ya verás que placer.... comparado con esos consoladores que Sandra y yo te hemos colocado. ¡ Goza cariño y aprovecha para menearte un poquito ya verás que gusto te das a tí a tú querida tía...¡ Así. así vas bien un poquito más fuerte. Sentí aquello taladrarme en tres empollonadas que si no llega a ser por el consejo de mi tía me clava hasta la misma vaina, pues Tobías estaba que se salía de sí. Luego percibía como se quedaba quieto y "aquello" iba creciendo y engordando. Salvaba que mí tía me había dilatado y adiestrado en aquellas latitudes y maneras, Seguí bombeando sobre mi tía a la vez que combinaba las introducciones entre el culo y el chocho cuando dio comienzo mi orgasmo . Me iba yendo de la "herramienta " de Tobías a cada empellón que le atizaba a mi tía cuando comencé a soltar los sorbetones de semen que me abrasaban. Según iba escupiendo el semen y saliéndome de Tobías esa sensación fue única, sentir como salía y dilataba mi agujero y sentir a su vez como espumaba a mi tía , fue algo que aún no había sentido y que seguramente es parecida a la sensación que sienten las mujeres con los hombres; algo indescriptible para llorar y morder o clavar las uñas de impotencia de placer ..... Tobías una vez más nos agradecía tan insólitas cópulas lamiendo nuestros doloridos miembros y receptáculos UN LUGAR PARA EL PLACER (III) Lo cierto es que después de todo este meneo, me quedaban muy pocas ganas para desplazarme hasta mi observatorio, que además no me estaba dando muy buenas actuaciones , puesto que mis vecinos parecían inclinados a follar a oscuras, o simplemente a no follar, pues la racha de calor que estábamos sufriendo, no era como para andar de jodienda con las ventanas cerradas; y sí para el desenfreno erótico, pero no parecía que dichas estampas pudieran ser ofrecidas para su observación.... Incluso "espiar" a Maite se hacía monótono, pues salvo que la excitara alguna llamada de mi tía, apenas si dejaba entrever más de allá de un pecho, en el corto trayecto del baño a la habitación. Por lo cual opté por echar una mano en las obras de decoración que estaba llevando mi tía para completar el "Salón de masaje y solariun para Señoras" que estaba montando en la sala del inmenso piso. Una amplia estancia donde se reunían las bellas estanterías y armarios de alto contenido y continente erótico que mi tía tenía en la granja, junto con varios artilugios más inclinados a la obtención del placer que a las labores y procesos de su salón de masajes y solariun para señoras. En aquél recinto uno se podía encontrar con sugestivos frascos y utensilios con formas casi fálicas, sus dimensiones, formas y texturas, daban aquellas almas más despiertas sugerencias de múltiples usos, si a ello unimos una simpática bicicleta estática con un curioso émbolo en la base del sillín que era impulsado por el pedaleo... , cabinas de sauna con ambientación musical y la decoración de la casa con cuadros modernistas y grabados antiguos de diversos autores y temáticas: El fauno y la Doncella de Agostino Carracci ; La dama y su compañía de Franz Von Vayros y Anónimos del Siglo XVII y XVIII con inquietantes equilibrios eróticos y Pinturas aerógrafas de Philip Castle con sensuales posturas y trozos de cuerpo pasando por espectaculares fotografías de Bruce Great de Jounelle de grandes globos y pollas que eran sorbidas de forma artística por sus portadores, a majestuosas reproducciones de erotismo hindú y japonés en las distintas posiciones del kama Sutra ..Etc. daban a la casa un especial aire de sensualidad erótica que incitaba al desenfreno a poco que uno entrara allí con mente y cuerpo abierto a la aventura. Para concluir con la decoración , mi tía hizo colocar dos grandes espejos falsos que comunicaban el Salón con la habitación de ésta, y desde donde podía observar lo que sucedía mediante un mecanismo que desde un lugar se pudiera ver el otro y viceversa sin ser visto, todo ello aderezado con un estupendo montaje de altavoces y filmografía digna de cualquier estudio de rodaje. Este era el cuartel de recreo de mi tía, el cual le servía para enmascarar sus inclinaciones y encuentros a la vez que grababa a algunas de sus clientes más perversas y poder hacerles mejor la corte y sufragar tan cuantiosos gastos. Una de sus primeras clientas fue Maite , insistentemente invitada a una sesión de masajes por Arene la invitada y "morbosa viajera de autobús" era una de esas "marujitas" de volúmenes incipientes a la frondosidad más asilvestrada, pero que poseen ella belleza de lo cotidiano , de la mujer del vecino, que ni es gorda ni bella, ni fea ni delgada pero que tiene un sex-appel que incita a meterle mano en cuanto se acerca a uno. Maite llegó a media tarde al Salón de Arene, sola aunque comentó que un poco más tarde se incorporaría para otra sesión una de sus íntimas amigas; mi tía cuando llegó me avisó de su llegada para que me instalara cómodamente en la habitación contigua y poder así observar y admirar a musa de mis viajes urbanos en autobús. Arene la introdujo prontamente en la sala de masajes y la fue ayudando a desvestirse a la vez que la iba suavemente colocando para que la oculta cámara me proporcionara aquellas partes que a mi más me gustan. Unas nalgas tendentes a descolgarse de un momento a otro pero que se mostraban espléndidas para el manoseo, unas tetas redondas con unos negros y rectos pezones que clamaban ser chupados y sorbidos a la vez que uno perdía la mano en aquella clara mata de pelo que remataba un prominente pubis, donde clavar una bella herramienta como la mía , que ante aquél espectáculo empezaba a adquirir importantes proporciones. Arene echo a su clienta e invitada en la camilla y tapó aquellas blanquecinas nalgas con una toallita, que no impedía a la oculta cámara observar la entrepierna de la paciente masajeada. Arene, muy astutamente le abrió un poco las piernas a Maite y en medio de éstas le puso un frasco de cabeza redonda y con suave balancín en su base, comenzó por untarle de olorosas esencias afrodisiacas y excitantes que fueron penetrando en cada poro de mi querida compañera de viaje; me puse aún más cómodo me saqué toda la ropa y comencé a sobar el criollo nabo que ya tenía una dimensión más que considerable La masajista dio vuelta a "su nueva víctima" y le cubrió el pubis mientras comenzaba a masajearle las redondas tetas , que al sentir aquellas esencias y prodigiosas manos se dejó seducir y rompió la coraza de prejuicios que aun le restaba ; el masaje se fue desplazando hacia el estomago y luego hacia cada pierna al llegar a la parte alta del muslo, Arene fue acercándose lentamente a la zona púbica y rozando muy lentamente y como por descuido los prominentes labios rojos de Maite, ésta dio un respingo, lo cual aprovechó mi tía para que el juguetón frasco del aceite oscilara sobre su base de balancín y tocara a modo de vibrador aquella roji-negra entrada que pedía ser consolada. Maite se sorprendió de aquellos movimientos tan suaves que no pertenecían a las manos de masajista, y hacía disimulados esfuerzos porque aquel roce fuera más prolongado y profundo; Arene de nuevo en su papel de masajista volvió a la carga y le volvía a masajear las ingles y la zona pélvica con un poco más descaro, Maite se iba abriendo a medida que Arene le iba abriendo los carnosos labios que parecían tener vida propia , pues ansiaban ser rozados y lamidos, cuestión que en unos minutos cumplía perfectamente mi tía que ya desnuda se echaba encima ya de su amiga Maite que estaba auténticamente desbocada. Arene le pasó lentamente su larga lengua por la carnosa caverna que se abrió como los lirios y cuya dueña dejó caer un largo suspiro de placer a la vez que pedía más acción. " Por favor no me dejes así,¡ !Sigue pues tu lenguita me hace muy feliz, ojalá mi marido tuviera algo así en su boca o entre las piernas, sigue y métemela toda hasta el fondo." No te preocupes que te daré todo aquello que me pides y haré todo lo que pueda por consolar y calmar tus ardores , mientras tu sigues con tu manita calentando ese hornito, mira lo que voy a poner... Arene se acercó a uno de sus aparadores y abrió sus puertas y puso una película sobre juguetes íntimos para señoras; Maite quedó asombrada por partida doble, por un lado por ver todo aquel despliegue de medios eróticos que hacia mi tía, y por otro ver que había más cosas para darse placer que la mano o la polla de un hombre. Arene colocó de nueva a su partenaire boca abajo sobre la camilla y abrió la camilla en dos a la altura de las piernas, dejando una grana abertura entre la cual colarse y trabajar a fondo a la mujer que ahora ya totalmente desenfrenada se le ofrecía para cualquier sacrificio. Arene se deslizó de nuevo hasta un armario y saco un pequeño consolador anal y le ponía una nueva película a su amante donde se veía a mi tía y alguna de sus amigas consolándose mutuamente; Yo contemplaba todo esto desde mi seguro escondite polla en mano esperando la señal de mi tía para intervenir; ésta se acercó a su clienta y le embadurnó de aceites su abultadito ponpis a la vez que le dejaba caer directamente en el ojete del culo unas gotitas que se fueron derramando por entre la rizada mata de pelo de Maite , que comenzaba a doblarse sobre sí misma por el calor y sensaciones que le despertaban aquellos efluvios. Sonó un timbre, correspondiente a la amiga de Maite que venía en su busca y de su ración de masaje, Arene introdujo a Maite en la minúscula sauna con dos de aquellos consoladores más pequeños, para que ésta hiciera el uso que ella creyera necesario y se fue hasta la puerta para recibir a Alice. Esta era una fondona mujer de mediana edad de pelo negro, y de modales muy resueltos con cara más bien pícara; ésta pronto se dio cuenta de que allí había algo más que masajes a juzgar por los cuadros y fotografías y por lo que podía entrever en aquél armario que estaba medio abierto; mientras todo esto sucedía Maite que se creía encontrar sola en la sauna era espiada por una oculta cámara que enviaba todas su progresiones a las dos pantallas panorámicas que había instalado mi tía en su habitación y que ahora eran el motivo de mi placer. Maite comenzó a sudar y entre aquél calor y los efluvios aceitosos de mi tía sintió la necesidad de dar alguna utilidad a los consoladores que fue aproximando hasta su dos agujeritos que pedían un poco de guerra, se metió uno en el chocho , que pronto desapareció colmando sus ansias, el otro consolador con forma de lápiz de labios parecía imponer respeto a su culo y se resistía a darle el correspondiente uso. Mientras mi tía ayudaba muy afanosamente a Alice a desprenderse de sus grandes prendas interiores y una vez en potro del placer ésta se dejó hacer incluso anticipándose a las maniobras de mi tía, ésta no desperdició el momento y cargó con toda su batería de caricias y arrumacos que pronto hicieron que la "fondona" se abrazase a Arene como si ésta fuera su salvavidas. Para tranquilizarla un poco y sacarse de encima tan brutal abrazo le endiñó en un descuido de la "madona" un inmenso consolador que ésta recibió con un alarido de placer y gozo y pronto se apresuró a manejarlo ella misma ; el espectáculo iba increscendo y mi polla ya me requería alguna atención más cálida que mi mano. Arene levantó a Alice de la camilla de masaje y le enseñó la bicicleta: "Querida..., mientras me encargo de nuestra común amiga Maite puedes hacer unas kilómetros en esta bicicleta que a buen seguro te sentarán de maravilla tanto a tu cuerpo como a ese chochazo que te gastas, pero ten mucho cuidado vete muy despacito y verás como la sorpresa será muy agradable. Esta no entendía por qué mi tía tenía tanto interés en montarla en aquél feo artilugio, pero apenas dio un par de pedaladas y vio lo que sucedía bajo el sillín, acomodó sus inmensas posaderas a lo que allí se demandaba y encajando su caverna con el émbolo que surgía del sillín a cada pedalada, se dedicó con briosidad al deporte ciclista en medio de ayes y suspiros y perdiendo la vista en la película porno que mi tía acababa de poner. Arene fue a por Maite casi ya desmadejada de placer y la colocó en la camilla con la antigua posición, boca abajo las piernas muy abiertas y el consolador vaginal dentro, Arene atacó nuevamente el negro agujero, dándole sonoros ósculos y lenguatazados , cuando la creyó preparada le insertó muy lentamente aquél frío lápiz que arrancó un gesto de dolor y placer a Maite. Mí tía se subió encima de ella y le besaba la espalda y el cuello y me hizo una seña para que me incorporara al trío. Querida veo que estás en el séptimo cielo, pero en la jodienda las sorpresas son la guinda... - mientras le decía esto y le iba sacando el consolador vaginal yo me fui sigilosamente aproximando polla en ristre, Alice , cuando me vio estuvo a punto de fastidiarlo todo, pues ya quería abandonar aquél juguete , por uno más salchichero como el mío. Apenas estaba el consolador fuera , metí de un empollón la polla en toda su dimensión y erección entre aquella lujuriosa mata que me venía esquivando desde hacia días en mis viajes urbanos, ésta al sentirse tan brutalmente atacada y con herramienta tan caliente, quería ver que era aquello que se le introducía o quien se lo introducía, pero la corpulencia de mi tía y sus caricias , hacían que le fuera imposible adivinar a Maite que sucedía más allá de su cintura; me encajé entre aquellas piernas a las cuales me sujeté firmemente y cabalgué como pude el enhiesto banderín que languileaba por aquellos suaves conductos , al final notaba cierta presión, señal de que aquellas profundidades nadie trabajaba desde hacía un tiempo. " No por favor que estoy casada y mi marido.... decía y suplicaba Maite - "Tú marido es un hijoputa y yo te voy a dejar un buen recuerdo por aquellos empalmes que me hacías coger en el autobús , so cabrona te voy a dejar el chocho como si un batallón te hubiera follado... lo cierto es que era un farol, pues ya me estaba corriendo nada más acabar la frase. Maite sintió el chorro de semen y se rebelaba a aceptarlo , pero su posición y la lengua de mi tía que enmudecía sus gritos, terminaron por hacerla también correrse, cuando yo me venía encima de ella con intenciones de ensartársela de nuevo pero esta vez en el culo, a lo cual ella estirando lo que podía sus manos me agarraba para que no me fuera de allí aún. Alice seguía pedaleando de forma increíble y babeando de placer por tan bestial consolador que la taladraba a golpe de pedal. Arene seguía refregándose con la espalda de Maite y levantaba de vez en cuando su grupa para que le pasara la lengua por tan excitado agujero, cosa que aproveché no solo pasándole la lengua sino introduciendo varios dedos en aquel dilatado chocho que fue pidiendo más y más a medida que se retorcía y buscaba la introducción de todo el puño, cosa que al poco rato conseguí con la ayuda de mi tía que con sus manos abría más su enrojecido cavernáculo . La corrida fue múltiple, yo dejaba decrecer mi pollón dentro de Maite medio dormida de placer y Alice remataba su orgasmo con un pedaleo de auténtico "spring ciclista" en su consolador bicicletero, y Arene se dejaba caer medio desmayada sobre Maite con mi puño dentro. Tras un tranquilo y relajante descanso a base de "yacuzi y masajes" volvimos esta vez a la habitación de mi tía , Arene no soltaba ni un momento a su querida Maite a la que acosaba a lenguatazos y caricias , y Alice viendo que no se le permitía participar replegó velas y se dedicó a trabajar mi criolla polla. En esa ardorosa reunión Maite nos contó las palizas que sufría por parte de su impotente marido, que para que se le empinara tenía antes que liarse a manporros. Arene le juró a su amiga que eso se acabaría , que se lo dejara en sus manos, que no tuviera miedo pues ella encontraría la forma de corregir tan singular comportamiento . UNA DULCE VENGANZA (IV) Mi tía se paso unos días dándole vueltas al tema de cómo llevar a cabo su dulce venganza, y a la vez que daba un merecido escarmiento al amante del "bondage del manporro". Arene no comunicó a nadie , excepto a mí su maquinación, pues igual necesitaba de mis servicios si el Abel, se ponía muy torpe. Y prontamente se puso en acción. Se dejó caer por la cafetería donde paraba Abel y éste viendo a la real hembra que parecía pedir guerra, no tardó en acudir solícito a la invitación de "guerra" , unas palabrejas un medio sobeo y al final una invitación de Arene para que Abel si quería disfrutar de todo el pastel lo tendría pero el lugar de encuentro sería en Salón de mí tía. Quedaron en un día, pero el tal Abel , pareció rajarse ante tanta invitación; cuando mi tía ya parecía desechar la idea de llevar a cabo su venganza, soné el timbre del portal anunciando que se le abriera la puerta a tal Abel. Mi tía corrió a mi habitación y me avisó de la situación tan imprevista, puesto que tenía varias señoras en el salón de masaje y ahora tenía tan inoportuna visita, no creyendo tener otra oportunidad, convenimos en que llevara su plan adelante y que yo estaría al tanto por si fuera necesaria mi intervención. Me crucé en el pasillo con el acompañante de mi tía , un tipo normalito casi rechoncho, y con frailuna melena que le hacían parecer un payaso en traje de corbata. Arene se lo llevó a su habitación y tras unos primeros escarceos y sobeos , mi tía le susurró al oído que le gustaría la representación de un polvo en plan violación , fue decirlo y el tal Abel se deshizo de todas sus prendas y empezó a atizar a mi tía al principio como un juego y luego un poco más serio hasta que le echo un descomunal polvo entre bofetadas y arañazos, aquello formaba parte de ña trampa que le estaba preparando Arene con la filmación de una película que luego serviría para pacificar a tan basto sujeto. Cuando éste pareció más sereno, Arene le confesó que le había gustado el polvo y le pedía que le gustaría echar otro pero que debería dejarse atar , pues le entusiasmaba poder hacer el amor con un hombre atado a la cama, Abel aquello no pareció gustarle demasiado, aunque al enseñarle mi tía aquellas tetas redondas y de tiesos pezones con incipientes cardenales que pedían más guerra y una abultada zona púbica cuyos rizos escapaban por las costuras de las minúsculas braguitas, medio rotas y llenas de semen hicieron el efecto de vencer todas sus reticencias y pronto se puso en cruz para la labor de atado. Mi tía no perdió el tiempo y en "pis-pas " ató al individuo con unas "esposas por las cuatros extremidades, para sorpresa de éste que empezaba a sospechar que allí algo se barruntaba y más cuando observó que mi tía se sacaba extraños artilugios de un armario... "Mi querido amigo, hasta mí han llegado noticias de que solo se te levanta cuando golpeas salvajemente que es cuando se te levanta como acabo de comprobar y , por cierto no sabes apreciar un buen bocado , y estos moretones los pagarás caros, como no soy rencorosa no iré a la policía con la cinta de tu ensañamiento, la cual te servirá para tu adiestramiento. Si te portas bien aprenderás muchas cosas, pero antes debes purgar por todo el daño que has hecho." Abel empezó a berrear: ".. hija de puta, te mato como me pongas la mano encima, suéltame antes de que esto vaya a mayores..." mientras esto decía mí tía se echó encima de su víctima, ésta quiso gritarle, momento que Arene le metió una especie de bola en la boca y se la ató por detrás para que las voces del esclavo no se alzaran más de la cuenta, una vez realizada la operación, paso un anillo por el pene y los huevos de aquél cabrón, que era también de buen tamaño, aunque ahora estaban un tanto alicaídos, dicho anillo tenía dos tiras de cuero que ató a cada una de las esposas de los tobillos. " ...Mi querido Abel, así permanecerás hasta que yo acabe mis faenas y tu aprendas a no insultar y ser un hombre sumiso , y te conviene ser un sumiso cuando tú mujercita y otras personas vean tus "modales" y refinamientos. Ten cuidado que no se te levante tú pollita, pues mi amigo Tobias que se quedará aquí contigo, a poco que vea un bombón así como tú, no dudarán en darte una lamida, y quien sabe si un mordisquito..". Dicho esto fue a ocuparse de su salón de masaje dejando al desconsolado Abel, en aquella semipenumbra, viendo la película que se había grabado hacía unos momentos y temiendo que ello le provocara una erección y el tal "Tobías" allí presente actuase..., el cual ya se relamía del festín que parecía pudiera darse.. Mi tía que me había permitido asistir a aquellas escenas mediante el circuito de televisión cerrado, volvió a su salón de masaje y yo con un empalme de aquí te espero opté por realizar mis necesidades en el servicio común de la casa y ver si aquello se bajaba sin más, me senté en la taza del WC con la intención de que mi polla se relajase, pero terminé masajeando mi morcillona polla a la vez que cerraba los ojos y recordaba las escenas de folleteo de mi tía y el energúmeno , en ello estaba cuando sentí muy cerca de mi olor y calor en la punta del nabo ; abrí los ojos por la sorpresa y allí me encontré casi a horcajadas a una buena jamona con casi 60 años que estaba dando los primeros sorbos a su a tan particular festín.... "...Perdona mi querido niño, pero entré en este WC y viéndote con tan singular herramienta en ese estado y que parece que no tienes quien te haga caso, y que mis necesidades sexuales no son del todo satisfechas, he querido darte una pequeña alegría, espero que follar con esta abuletita no te de corte y me hagas llegar al cielo antes de morirme...." Apenas había acabado la conversación cuando la buena señora, arremango sus faldas hizo a un lado sus bragas y se encalomó en mi tiesa polla a modo de banderilla, sin que yo me hubiera repuesto de la sorpresa. La abuela cabalgaba a buen ritmo, importándole un pepino si yo me sentía a gusto o mis preferencias eran estas, ella misma se levantaba y se dejaba caer sobre la enhiesta polla que hacía un "flop" a la vez que apretaba mi cabeza entre sus voluminosas tetas. Ella misma se encargó medio de medio entresacar sus tetas para que yo se las mamara, lo cierto es que la señora ya estaba perdiendo los papeles y los apoyos, pues apunto estuvo de levantarme de la taza del wc, e irnos los dos a la bañera colindante; la sujeté por detrás como pude y para ayudarla a que mi polla no se arrugara y pudiera entrarle más directa a su viejo chocho, le separé un poco más las nalgas y la braga que me hacía daño, cuando toqué su blando ojete, fue no sé si por el orgasmo que le venía o porque le toqué en un punto clave, cuando de un abrazo me levantó del wc y me llevó en su caída consigo. A pesar del medio morrazo que apenas si pude atemperar la mujer no se soltaba ni un centímetro, queriendo más y más..." "... empuja niño mío, esa "pija" hasta que me salga por la boca y no dejes de mover ese dedo , hurga mi niño hurga, que algo encontrarás y dales a mis tetonas una buena mamada antes de irse al otro barrio...." La escena allí el wc, tirados, follando medio vestidos, yo con los pantalones en los tobillos, la "abuelita" con los refajos medio remangados presentábamos una bonita escena. ¡...Querido hay que cambiar de postura..., dicho esto levantó cuanto pudo sus piernas para una buena inserción a la vez que pasaba una de ellas al otro lado y darse la vuelta, sin soltarse apenas nada más que unos milímetros y dándole a mi verga un buen retorcijón a modo de berbiquí, "... así mi niño, me gusta más clava ahora tosa esa herramienta hasta que ya no quede nada en ella , ya verás como esta abuela a pesar de sus años y sus carnes te lleva al paraíso." Lo cierto es que aquella "pipa" se lo tragaba todo y además de amplia, se plegaba muy bien a mis curvas y dimensiones, abrazando suavemente aquellas carnes interiores mi vergajo, de tal manera que era como entrar en un suave túnel de fuertes olores que ascendían hasta mis pituitarias a medida que bombeaba aquella vieja zorra, que me tenía en la más azarosa sorpresa. Me corrí creo a la misma vez que ella, al menos sus gritos no sé si fingidos o no, anunciaban crisis nerviosas en las cuales se retrucaba sobre el émbolo que la taladraba, dicen que las mujeres hasta edad no tiene ni orgasmos, ni casi ganas, no sé si esta era una excepción, pero la tía estaba disfrutando de lo lindo. Me salía de ella con sumo placer por su parte, pues me rogó lo hiciera despacio para sentir toda aquella longitud, apenas ya asomaba la punta embadurnada de semen y de orina, pues se le había escapado entre tanto vaivén cuando se volvió de nuevo panza arriba, me apretó de nuevo sobre su voluminoso cuerpo y sin dar más explicaciones empezó por debajo a peñizcar mi zurrigazo que empezaba a delatar su nueva posición, apenas había tomado una posición más erguida, cuando se introdujo el instrumento en su ojete, un poco más apretado al principio pero de una suavidad similar a la anterior. Unos cuantos bombeos fueron suficientes no para que yo llegara a ningún sitio, sino para que la abuela llegara a donde ella quería llegar, lo cual debió suceder a juzgar por el estado de felicidad que había quedado en su cara, yo creí que la había palmado tras uno de aquellos "ataques nerviosos" pero poco a poco volvía en sí y me podía ver aquello que tanto placer le había dado. Me besó la polla, y un beso muy materna en la frente y se arregló sus ropas y saliendo de allí tan digna y feliz como una colegiala en fiestas. Cuando me recuperé y le conté a mi tía lo sucedido, está argumento con sorpresa , que la vida y nuestros prejuicios a veces nos deparan gratas sorpresas . Hablando de sorpresas, querido Luis, tenemos abandonado a nuestro amigo Abel y he llamado a Maite y a su amiga que ya deben estar al llegar... Llegaron ambas mujeres y mí tía les puso en situación sin decirles aún que tenía allí atado al marido de Maite, les enseño la película en el salón, lo cual hizo de enrojecer a Maite y a su amiga viendo aquel monstruo liarse a manporros. "No te preocupes querida amiga, estos cardenales desaparecerán si tú me ayudas con tus preciosas caricias, espera que llamo a mi sobrino y podemos dar comienzo a una buena sesión de masajes..." Allí llegué con ganas de tirarme a la Maite de nuevo aunque su ardorosa amiga no estaba por la labor de quedarse de nuevo dando pedales, mi tía había encendido discretamente el circuito televisivo para que el cornudo marido pudiera observar como trabajaba y se dejaba trabajar su querida esposa. Arene se llevó a una gran esterilla que ésta dispuso en el suelo a su amiga Maite, a la vez que Alice tiraba de mí hacía aquél improvisado ring sexual. El grupo pronto se hizo dueño del campo de batalla, Maite era desnudada muy lentamente por su nueva amiga a la v par que le iba reconociendo sus partes desnudas basándose en caricias y besuqueos, primero le fue el suéter dejando a la vista un coqueto sostén que recogían unas tetas prominentes, luego era la faldita que se iba deslizando dejando que los volúmenes se liberaran a la vez se ofrecían en plena efervescencia; Esto era lo poco que podía ver mientras Alice más prosaica se echaba encima de mí y mientras se iba quitando la ropa aprovechaba con su boquita para ponerme a tono. No pasaron muchos minutos, cuando ya estabamos en toda regla metidos en una orgía, Maite y Arene incrustadas en un perfecto 69 y yo atizándole emboladas aquella ardorosa Alice que a cuatro patas se abría para que la morcilla le entrara hasta el tapete. Una vez me corrí pedí a Maite que limpiara mi pirulón de restos pues quería ensartarme en ella, cosa que hizo a las mil maravillas a la vez que se preparaba para albergar mi querida polla en aquél receptáculo que tanto se había hecho rogar, a su vez la pareja Arene y Alice se liaron en una fratricida lucha voluptosidades que ofrecían un bello espectáculo. Ambas armadas con unos penes a la cintura y con otro en cada mano de tipo anal, se empeñaban en quien cogía una a otra y le insertaba aquellas poderosas pollas en culo y coño. Arene no ofrecía mucha resistencia ante su amiga, pues creo que quería ser penetrada salvajemente por aquellos instrumentos de placer y la voluptuosa Alice se dejó hacer para que a modo de perro Arene le insertara aquél impresionante falo negro gelatinoso que parecía mentira fuera tragado en un santiamén por aquella real hembra capaz de sorber lo que fuera necesario ya que pedía a mi tía le insertara también el consolador anal que ésta tenia en la mano. En ese momento Maite decidió medio acoplarse a aquél grupo, metiéndose debajo de mi tía y pasándole la lengua por el chocho a la vez que yo le metía el consolador anal a las dos y le daba fuertes emboladas a Maite que ya se dejaba caer desplomada bajo el intenso orgasmo que atenazaba todo su cuerpo. Y como un dominó todos los cuerpos se fueron derrumbando unos sobre otros, dejándose llevar por el intenso placer y la dulzura pos-coital. Al poco tiempo las dos nuevas amigas fueron despedidas entre arrumacos y sobeteos , pues no se habían lavado y como carecían de bragas ambas, en ese momento , pasarles las manos por aquellas pringadas partes, tenía un sentido muy especial, tanto para mí como Arene, uno s oler aquellos flujos que siempre tenían la característica de ponernos a tono y otro, pasárselos al cornudo que mi tía tenía atado a la cama, por sus morros, para que fuera aprendiendo lo que era una orgía y recordase como sabía y olía su mujer en situaciones como aquella. Cuando me senté de nuevo a ver por el circuito de TV lo que sucedía en la habitación de mi tía , vi que esta estaba preparando unas trallas y Tobías se hallaba saboreando aquel polo que se erguía en contra, supongo de la voluntad de su dueño, y que tanto parecía gustarle al inmenso y fiel compañero de Arene. Querido amigo, habrás visto lo solícita que es tu mujercita, y lo cachonda que es cuando se la trata bien, veo que te resiste aún a aprender los modales adecuados y que aunque mi querido Tobías no te ha dejado solo, tú aún pugnas por pegarme verdad.... a lo que respondía el intercepto con a boca llena de la pelotilla y con espumarajos por ambos lados, con semigruñidos y bamboleos de su cuerpo, ... verás como veo que aún te gusta la violencia , y que a pesar de estar viendo lo que has visto por TV, no te ha relajado, creo que comenzaré una sesión de un parecido jarabe que tú empleaste. El hombre al ver las trallas en manos de mi tía abría desmesuradamente los ojos y se resistía a que aquello fuera sucederle a él. Mi tía me llamó para que la ayudara en poner a aquel individuo de culo para arriba para que sus nalgas y espalda supieran lo que es la violencia y la domesticación, lo cierto es que cada vez que le soltábamos un miembro para volver a atárselo se ponía hecho una fiera, pero pudimos con él, y le dejamos las amarras esta vez más flojas para poder así meterle bajo su vientre unos cojines y alzar su pompis y dejarle el ojete y su pito para posibles operaciones posteriores. Arene comenzó con una suave ración de palmadas con una especie de matamoscas de palma que le fue poniendo la piel de un color cárdeno, luego vertió un sobre su espalda y pompis un amarillo aceite que le introdujo con uno de sus dedos en el ojete y que parecía relajar al sujeto en cuestión. A partir de ahí saco su látigo preferido de trallas de cuero y fue cruzando aquel cuerpo casi inerte centímetro a centímetro con dulce maestría, el hombre a cada trallazo se dejaba llevar por el dolor y por sus mejillas comenzaban a rodar las primeras lágrimas. Arene muy dura en su papel llamo a Tobías y lo encalomó sobre el hombre, este al presentir lo que le venía estallo en lloros y ahogados bramidos, y más cuando sintió que la floreada espada de Tobías se le incrustaba hasta el alma, para completar el cuadro mi tía me llamó para que la jodiera también por su adorable culo, a la vez que ella ayudaba a Tobías para que no le introdujera la cebolleta , como compensación arene empezó a pajear a Miguel que dejó escapar un fuerte reguero de semen y espesa caca que salía a la vez que Tobías realizaba sus frenéticos bombeos. En el momento del orgasmo , Abel se dejó llevar por el placer y medio se desvaneció, momento que aprovechó mi tía para introducirle un somnífero y poder así realizar una filmación que luego sirviese para calmar sus ímpetus violentos o de posible denuncia. Lo filmó con Tobías encima y sus manos abriéndose las nalgas, lo que no se veía era la fina cuerda que las ataba por debajo del perro, se veía trozos del hombre babeando más que chupando sobre mí ya más que flácida polla y como no a mí tía follando con él. Aquella misma noche mi tía cerró las puertas con llave y preparamos un viaje mientras dejábamos que el intercepto se despertará y pudiera volver a su casa con un ejemplar de una cinta de vídeo en la cual se veían todas sus escenas desde que había llegado a casa y con una nota a máquina donde mi tía en perfecto castellano le advertía de los peligros que podía correr si tomaba alguna represalia contra su mujer o contra nosotros....

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